En el aula encontramos algunas
actitudes comunicativas como las siguientes: agresividad, pasividad y la
manipulación las cuales hemos de saber controlar si queremos desarrollar un
buen control del aula planteando posibles soluciones como las que se
mencionaran a continuación.
- La agresividad es una actitud comunicativa ineficaz. La real academia define esta actitud como “la tendencia a actuar o a responder violentamente”. Una persona agresiva impone sus ideales por encima de lo que piensen o quieran los demás solo defiende sus derechos. Según nuestro libro, la comunicación en el aula, Sabemos que el “objetivo principal del agresor es vencer, aunque sea a costa de los demás”(página 41 párrafo 4).
Comportamientos verbales y no
verbales que podemos destacar de una actitud agresiva por parte de los alumnos:
- La forma de
expresarse al hablar, demasiado alto con voces, muy nervioso y expresivo, etc .
- Rostro tenso
y cejas fruncidas.
- Molestar e
interrumpir a los demás con el único fin de hacerse notar.
Según el libro la comunicación en
el aula: “el profesor seguro de sí mismo y consciente de sus fallos y defectos,
es capaz de crear un ambiente con su grupo de trabajo en el que alumnos y
profesores se sientan a gusto para poder criticar lo que no esté bien,
presentado propuestas de solución”(página 42 párrafo 5). Con ello podemos
deducir que los profesores si saben tomar el control del aula sabiendo evitar
la figura agresiva del alumno y desviando sus ataques se podrá controlar la
clase reinando incluso este ambiente de colaboración entre alumnos que todos buscamos para facilitar el
aprendizaje.
- Actitudes de pasividad que es definida en la real academia española como: “sujetos que reciben la acción del agente, sin cooperar con ella.” Tiende a verse como un ser insignificante que no aporta nada, por lo tanto se adapta a las opiniones y maneras de pensar de otras personas sin imponer las suyas propias, para evitar por regla general un conflicto que piensan que es innecesario.
Comportamientos verbales y no
verbales que delatan a alumnos pasivos:
- Morderse las
uñas.
- Tensión de
los músculos (hombros encogidos, risas forzadas).
- Tono bajo de
voz.
- Latidos
acelerados del corazón.
Para frenar a este perfil de
alumnos los profesores deben motivar a los alumnos mostrándole que sus
opiniones son importantes y acertadas, que no importa equivocarse sino
participar en clase para aprender, etc.
- Actitudes manipuladoras. Según nuestro libro la comunicación en el aula “los alumnos manipuladores son en general personas inteligentes que hacen uso de razonamientos sofisticados; piensa que es mejor actuar por persona interpuesta, que se puede sacar partido de los demás y que la acción indirecta es la mejor. ” (Página 46, párrafo 4). Para no sufrir los ataques del alumno manipulador lo mejor es mantenerse en una posición cercana al alumno pero siempre haciéndoles que deben respetar los papeles profesor –alumno sin llegar a creer que el profesor es un amigo, es decir, hay que imponer respeto pero con un tono de humor para que vean que el profesor lleva el control de la clase en todo momento.
A modo de conclusión del tema de
comunicación en el aula podríamos decir que es muy importante que el profesor
se conozca bien sabiendo en todo momento mantener la relación profesor-alumno
sin que estos piensen que el profesor es un simple amigo, ya que decidirán
tomar las riendas de la clase ellos mismo, pero tampoco creando un ambiente
tenso de profesor-alumno en el que estos sientan miedo de la propia
comunicación con el profesor.
Es bastante difícil buscar el
punto medio sin sobre pasar estos límites que están escasamente marcados pero
siempre que el profesor imponga respeto de una forma no muy rígida
a sus alumnos estos se abstendrán a imponer sus perfiles agresivos, pasivos
y manipuladores ya que sabrán que el que debe regular el clima de clase y la
enseñanza es el profesor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario